Archivar como 27 febrero 2010

h1

El cortometraje

27 febrero, 2010

posted by: gcallejo

Un chien andalou (1929)

No quiero hacer las veces de Txema, ni muchísimo menos. Pero hoy aquí hablan de ciclogénesis, vientos y terremotos: demasiado ruido, demasiada agitación. Así que rescatemos el que es, probablemente, el cortometraje mudo más emblemático de la historia: El perro andaluz (1929).

El guión lo firman Salvador Dalí y Luis Buñuel, y este último también dirige el corto -el primero, para ser exactos-. Ahí es nada. 16 minutos prodigiosos, inolvidables, surrealistas a más no poder, repletos de rupturas e incongruencias, inundados de delirios y música convulsa. La navaja, las hormigas y la mariposa.

h1

¿Oscar® a la mejor película?

25 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

 

Hace un par de días surgió un ligero debate sobre si Avatar debería llevarse el premio de la academia a la mejor película. Transcribo algunas de las opiniones:

  • Avatar no debería llevarse el Oscar® a la mejor película. Porque no lo es.
  • El premio de la Academia a mejor película se lo dan a la mejor producción y Avatar es por mucho la mejor producción de este año.
  • No debería llevarse el oscar a mejor película ni Cameron debería llevárselo a mejor director. Porque esa película no tiene ni un gran guión ni unas grandes interpretaciones[...]
  • Es una gran producción y también la más cara de la historia, pero apenas han salido del estudio para grabar las tomas. En ese sentido, District 9 no sólo tiene unos efectos impresionantes, sino que además aportan realismo a la historia (Avatar no tiene historia).

Y muchas más que no incluiré aquí. Mi opinión es que estamos ante un producto de innegable capacidad técnica y de entretenimiento, quizá uno de los mayores espectáculos visuales en la historia del séptimo arte (cine sonoro, cine en color, cine en tres dimensiones); sin embargo, no es suficiente ni relevante para considerarla en su conjunto como mejor película realizada durante el pasado año. Y a estas alturas, es importante señalar de nuevo que más taquillera no es sinónimo de mejor.

Cualesquiera de estas opiniones, que duda cabe, sin menospreciar ni quitar méritos al mejor director del género scientifiction sobre la tierra. Aunque, como dije en su momento: a este paso, dentro de unos años nadie se escandalizará cuando algunos videojuegos estén nominados para los Oscars®.


 

h1

Zombieland, minuto cero

23 febrero, 2010

posted  by: José Manuel López

Porque la auténtica identidad de Bienvenidos a Zombieland aparece desde el minuto cero. Y el resultado final es una de las películas que más he agradecido del pasado año. Sí, más que Avatar. Ya hablé de la importancia de las primeras páginas del guión -con el ejemplo de Magnolia-, pero bien diferente es llevar ese conjunto de palabras a la gran pantalla con acierto. En su ópera prima Ruben Fleischer consigue mantenernos pegados a la butaca -se notan sus orígenes publicitarios- gracias técnica del slow motion. Con esa primera selección de imágenes combinadas con los créditos iniciales, el director deja patente esa dualidad que caracteriza a la obra: comedia (no parodia)- y el subgénero de terror que es el universo zombie.

Y es que con el cine de terror y la cada vez más amplia filmografía sobre muertos vivientes me pasa lo mismo que con la nicotina: adicción. ¿Será igual de perjudicial? Lo desconozco. Pero, doy fe, ambos vicios se juntan muy a menudo. Y que conste que hay un auténtico ejército de fanáticos sobre la temática zombie, mucho mayor que la surgida alrededor de otras representadas, por ejemplo, con Crepúsculo. He visto la mayor parte de las películas sobre este tema y ciertamente Bienvenidos a Zombieland ha sido una grata sorpresa. SPOILER Y más y mejor, el cameo de Bill Murray . FIN SPOILER

Tanto Woody Harrelson -actor brillante en los papeles que interpreta y con el que tengo la satisfacción de compartir una fotografía- como el resto del reparto han sido escogidos a medida de su personaje. Al final y al cabo, aunque lejos aún del desparpajo visto en Zombies Party, estamos en buen camino.

Aquí, la brillante secuencia inicial en la que interaccionan créditos y actores mientras uno de los protagonistas nos revela sus reglas de supervivencia. Y si seguís la entrada, el making off de la película.

Read the rest of this entry ?

h1

Sería bueno (y lo mejor)

22 febrero, 2010

posted by: chemalopez

Este tema no es nuevo, simplemente volvió a surgir hace un par de días durante una breve conversación con un amigo. Y surgió ante el asombro provocado por la traducción de Inception, la nueva y misteriosa película de Christopher Nolan que en nuestro país llevará el título de “Origen“. Seguramente se deba a mi total desconocimiento de la materia; a indescifrables contratos de distribución; a la (in)cultura española; o a un amor enfermizo por el idioma de Cervantes. Pero, no lo entiendo. Y no estimula mi comprensión descubrir auténticas barbaridades a la hora de titular una película o escuchar un doblaje (y eso que España tiene fama de ser la mejor industria de dobladores a nivel mundial). Con todo, donde esté la versión original, la voz de los actores -sea buena o mala, eso lo decidirá cada espectador-, su tono y timbre, y el verdadero nombre de la obra, que se quite el resto. ¿Disminuiría el número de espectadores? No es así en otros paises, donde iniciativas como esta fomentan el bilingüismo.

Un ejemplo concreto que puede venir al caso es el siguiente. Posiblemente hayan visto -o, al menos, oído hablar- de la aquí llamada El intercambio, trabajo que firma el “último director clásico”: Clint Eastwood. Pues bien, el título original es Changeling, y tiene además un porqué más hondo.

The word comes from European folklore, meaning the child of a fairy or troll that is secretly swapped for a human child. The word has been adopted by modern English and is defined by one dictionary as “a baby who is used to take the place of another baby, (specially in stories)” -though in the movie we know that we are dealing with a story that really happened.

Cultura y adaptación. La mayor parte del cine que se consume en España proviene de la industria norteamericana. Y no hablamos de un cambio radical, ya que los subtítulos son una opción importante. Sería enriquecedor, cultural y cinematográficamente hablando, se haría justicia al trabajo del autor e intérprete. Soy consciente del trabajo de los dobladores, pero hay vida más allá del cine. O eso me digo todos los días.

A continuación, algunos otros ejemplos de títulos traducidos a nuestra académica lengua.

h1

Lo que queda del día (James Ivory, 1993)

21 febrero, 2010

posted by: gcallejo

Hay adaptaciones cinematográficas de libros -la mayoría- que merecen ser tiradas directamente a la papelera. Otras -pocas- no. Y hoy, un domingo algo gris, es buen momento para hablar de una de esas películas que sí se salvan.

Lo que queda del día (The remains of the day, 1993) ha sido sin duda la mejor obra del director norteamericano James Ivory. Se basa en un libro de Kazuo Ishiguro titulado Los restos del día, escrito cuatro años antes. Todo gira en torno a dos personajes, un imponente mayordomo y una bella ama de llaves: la relación que se establece entre ambos y las circunstancias que la rodean. Ella es responsable, trabajadora y jovial, mientras que él vive guiado por un abrumador sentido kantiano del deber.

Intérpretes sublimes -Anthony Hopkins y Emma Thompson, los protagonistas, no tienen parangón, y les acompañan unos sólidos secundarios-, ambientación impresionante, montaje atento y cuidado, ritmo narrativo fluido y sereno, diálogos intensos, ideas profundas… Esta película lo tiene todo, absolutamente todo. Es un drama costumbrista en toda regla. Y lejos de acudir a prototipos, Ivory urde una historia única, de una fuerza visual imponente y avasalladora. Por favor, véanla.

Díganme, si no, si esta secuencia no cautiva:

h1

El LipDub de fCom

19 febrero, 2010

posted by: pol

Sé que puede resultar extraño que Scenas acoja -en contra de los criterios habituales de la redacción- un post ajeno al mundo de lo estrictamente cinematográfico o televisivo y particularmente ajeno al ámbito exclusivo del guión. Pero no pasa nada, las reglas están para romperse. En el porqué de traer a colación el lipdub de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, es que todos los colaboradores habituales de Scenas somos alumnos o antiguos alumnos de fCom. Y además, por azares de la vida, un servidor ha tenido la oportunidad de trabajar en este fantástico proyecto.

Un lipdub es un tipo de producción de  pequeño formato que combina el lip synching (sincronización de labios) con el audio dubbing (grabación de sonido) para dar lugar a un vídeo musical. Por lo que se aprecia, es un fenómeno que ha causado particular sensación en el ámbito universitario, gracias en buena medida a la web University LipDub -merece la pena echar un vistazo a su galería de vídeos- y al ya archiconocido lipdub de la Universidad de Québec, con la canción I gotta feeling, de Black Eyed Peas.

En fCom no íbamos a ser menos y nos pusimos manos a la obra con un fantástico equipo de gente entusiasta, dedicada… y también abnegada. Un sencillo guión (enumeración de acciones, podríamos decir); una compleja labor de producción y coordinación, unas cuantas cervezas aquí y allá… Y la respuesta “popular” fue sensacional: téngase en cuenta que en este tipo de producciones el protagonista es el primer público objetivo, los propios alumnos. Cerca de 350 intervinieron en la grabación. ¿El resultado? Juzguen por ustedes mismos: a pesar de ciertas deficiencias técnicas (innegables), podemos hablar de un pequeño blockbuster del género lipdub. Y su estreno -”mundial”, claro- con una proyección gigante en la fachada del edificio, fue otro gran éxito.

Dejo a continuación el lipdub y el making-of (con especial agradecimiento a Paco). Espero que os guste.

Y también, una pequeña galería de fotos ‘behind-the-camera’…

Lipdub en fcomView more presentations from Paco Sancho.

Actualización 21/02/2010 Nuevo making-of:

h1

Misfits y superhéroes [II]

19 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

En busca y captura de ideas para una serie naufrago en preguntas tales como: ¿Qué nos gustaría ver en televisión? ¿Qué es original? ¿Iconos de la sociedad de hoy? ¿Qué pide el público joven? ¿Tema? Al dar con el capítulo piloto de Misfits - el cual confesé me había enganchado – mencioné la cuestión del antihéroe moderno versus el superhéroe clásico, tema sobre el que espero profundizar; aunque, hoy hablaré de otras cuestiones.

Su creador es Howard Overman.  Y el punto de partida es el siguiente. Cinco jóvenes problemáticos -jugosas posibilidades en cuanto a tramas- que se conocen debido a sus condenas para trabajos sociales -los personajes se interrelacionan y son presentados al público rápidamente- son sorprendidos por una extraña tormenta (ya afianzaremos la excusa si pasamos del piloto) y ¡PUM!: tenemos una ciudad repleta de paisanos con los más extraños poderes y donde todo es posible. Con algo de presupuesto: el cielo del guionista. Sin embargo, tras ver los seis siguientes capítulos, me ha defraudado en ciertos aspectos.

La condición del grupo de jóvenes desarraigados (familias rotas) como antihéroes proviene tan solo de su status social y no tanto de su carácter o personalidad como en Dexter. Son buenos-malotes. Por ejemplo, se desaprovecha por completo el sentimiento de culpa, jugoso instrumento para cualquier escritor y el término “gamberra“, que utilizé para definir la serie, queda simplificado a la exacerbación hormonal. En pro de afianzar el targer juvenil-adolescente, suple las posiblidades narrativas profundas a base de tramas excéntricas, críticas infantiles, imágenes explícitas y una ironía llevada a la pantalla con mayor acierto en otras ficciones audiovisuales. Si quieres darle la vuelta a la tortilla necesitas algo más que un personaje brillante (el mejor y más explotado es el interpretado por Robert Sheehan). Necesitas ideas: qué vas a decir de forma indirecta a través de tu historia. Porque claro, un servidor creyó ver en esta serie un algo más que meramente comercial.

Eso sí, en momentos divertida y sorprendente; de una factura técnica irreprochable; bien seleccionados algunos aspectos de los caracteres y sobre todo un ritmo muy conseguido. Misfits es una mezcla entre un borrador incompleto de Trainspotting, Skins -jóvenes y su mirada al mundo- y algún breve reflejo de Heroes.

Debajo, la canción de los créditos y BSo. De lo mejorcito.

h1

Goya(s) y Kino(s)

17 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

Aunque no soy amigo de estos tinglados, brevemente. Inapelables los premios a mejor película, director, guión adaptado y actor: Celda 211 es un cine mejor construido, con unos personajes (e interpretaciones) más sólidos y una historia si no tan ambiciosa como la de Amenabar, sí mejor definida en la pantalla (desarrollo-ritmo–montaje). Triunfador de la noche:  Mateo Gil con el mejor cortometraje de ficción por la pieza que mencioné hace un tiempo: Dime que yo; y mejor guión original por Ágora. Premios a mejor película extranjera en habla hispana (El secreto de sus ojos) y mejor película europea (Slumdog Millionaire), sin sorpresa. Mejor cortometraje de animación: La dama y la muerte; un claro – y merecido – empujón para los Oscars (¿Lo merecía Alma?).  Sobre el resto de nimieces y pijadas excéntricas ni menciono. Año de premios previsibles por la gran calidad de algunos títulos.

Sin embargo, en temporada de Goya se celebran también otros premios a escala universitaria: Los Kino, galardones creados por el Departamento de Comunicación Audiovisual de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Lo que les asemeja a cualquier festival cinematográfico es que algunos se lo toman (muy) en serio y otros pasan; algunos que ya parecen destacar en algún campo creativo y ciertas sorpresas; el toque de glamour casero y de firma española. Es sorprendente lo similar de una fauna cuyas diferencia con la festivalera son la ilusión general, la inocencia aún mayor y ciertos rostros que llevan impresos frases como: “A mí no me sacan de la Radio” o “Yo soy periodista y nada más, periodista de los que escriben”.

Mención sobre todo al enorme esfuerzo entre bambalinas. Los Kino suponen una iniciativa acertada al colocar los trabajos de los quasi licenciados a merced del público para competir por la mejor obra (en este caso, cortometrajes) y ver reconocido su talento. Aprender que, con sus inconvenientes, el cine es un trabajo en equipo: desde el guionista hasta el amigo de tu compañero de piso que sujeta la pértiga medio dormido.

Este año, los premios se han repartido entre cuatro cortometrajes: Oldies (mejor cortometraje, Dirección, Fotografía, Dirección artística y Premio del público), La Caja (mejor Guión, actor principal y montaje), Ocho y diecisiete (actor secundario, música y sonido) y Amalia (premio UAS, actriz principal y secundaria).

Se confirma dos cosas: complicado que resulta hacer comedia y las ganas que tengo de ponerme manos a la obra con otro corto.

Debajo, LOS CORTOMETRAJES PReMiADOS.

Read the rest of this entry ?

h1

Genio de las palabras

14 febrero, 2010

posted by: gcallejo

Annie Hall (1977)

Cuántas ideas y cuántas brillantes frases. Woody Allen podrá gustar o no, pero los cuatro minutos del monólogo que pongo debajo de estas líneas son verdaderamente deliciosos.

Es el comienzo de Annie Hall (1977): una película algo caída en el olvido con el paso del tiempo, pero que en su momento se llevó el Oscar a la mejor película y sorprendió mucho -con razón- a la crítica. Bueno, a la crítica y a los espectadores corrientes. ¿El motivo? Hay más de uno. Interpretaciones inolvidables, un montaje verdaderamente original, lúcidas ironías detrás de cada afirmación, juegos con la realidad y la metarrealidad… En fin, las palabras se quedan cortas para abarcarla y para entenderla. Mejor contemplarla.

Antes dije que obtuvo el Oscar a la mejor película. Si, bueno, y al mejor director. Y a la mejor actriz principal. Y al mejor guión.

h1

Tomasz Bagiński, la evolución del artista

13 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

El artista polaco Tomasz (Tomek) Bagiński es uno de los más importantes creadores de cortometrajes de animación de Europa. Es productor, director, creador y guionista de sus propias historias, y una de ellas fue nominada para los Oscar: The Cathedral (Katedra, 2002). Además, su reciente Kinematograf ha sido precandidata en las nominaciones. Por lo visto se considera a sí mismo un autodidacta ya que abandonó sus estudios de arquitectura para dedicarse por completo a su pasión. Y acertó: sus cortometrajes arrasan en los festivales y ya desde su primer trabajo, Rain, se ha metido en el bolsillo a la crítica. También ha trabajado en la industria de los videojuegos, concretamente en The Witcher. La introducción cinematográfica del juego (un éxito a nivel mundial) también se gano el reconocimiento de Visual Effects Society.

Debajo, los cortometrajes de este magnífico cineasta.

Rain, 1997

Katedra, 2002

Fallen art (Sztuka spadania), 2004

h1

Coronel Hans Landa

12 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

A Quentin Tarantino se le pueden reprochar muchas cosas: violencia explícita, enaltecimiento del criminal como protagonista de sus historias, uso frecuente del lenguaje soez y barriobajero, exceso de diálogo en sus películas, abuso dramático del silencio, la pausa y las conversaciones triviales en la exposición del tempo… y todas son ciertas. Mi compañero Guillermo le cita como un maestro de la técnica cinematográfica (añadiría también de la narrativa) y sitúa a la escena inicial de su última película como ejemplo de generar tensión. Sin embargo, el cinéfilo director destaca además por su excepcional mano en la creación de personajes, aspecto del guión – de las historias que nos hace llegar - al que más tiempo y esfuerzo dedica. “Mis personajes hacen la historia, tienen vida propia, evolucionan” ha dicho en más de una ocasión. Unos personajes que se expresan e interactúan  y, a su vez,  nos da a conocer a través de las conversaciones banales del día a día. Y se está perfeccionando.

Tanto, que su creación más completa ha logrado una de las mayores simbiosis actor-personaje que un servidor recuerde. Un antagonista que adquiere el protagonismo absoluto; un psicópata con el que el público empatiza de forma natural; un hombre malo al que le coges cariño. Algo realmente complicado, y admirable. Su nombre es Hans Landa, Standartenführer, oficial del  servicio de inteligencia de las SS y el partido nazi. Veterano de la primera guerra mundial apodado “the Jew Hunter”. Un hombre de modales exquisitos, cortés y educado, de buena presencia y dotado de una gran inteligencia y una perspicacia igualmente abrumadora. Sin un atisbo de piedad, humanidad o compasión; libre de cualquier ideología o afecto, frío y calculador, meticuloso, el coronel está simplemente… loco. Un malvado genio desequilibrado que vive inmerso en un complejo de superioridad insultante. Un Christoph Waltz  pletórico.

Véanle en acción en una de las escenas más tensas de la película.

h1

Misfits y superhéroes [I]

11 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

Admito que el capítulo piloto de Misfits me ha enganchado. Quizá empatice con el arquetipo de antihéroe; o puede que las series basadas en asuntos paranormales-superpoderes, diálogos callejeros y acción indiscriminada nublen mi juicio crítico. Porque así es como se presenta la nueva serie británica: gamberra. Aquí, no existe la capa romanticista de Heroes sobre la clásica lucha entre el bien y el mal. En Misfits los protagonistas son personajes marginados, adolescentes cubiertos de hormonas, perdedores de clase social baja que comienzan su andadura con un sonoro tropezón, más que con un paso firme. ¿Representación de los jóvenes de hoy día? Que nadie se escandalice de tal opinión, viendo algunos programas de la parrilla y series made in spain. Yo me divierto, aunque no dejo de asombrarme.

La evolución tradicional del anónimo hacia la máscara salvadora [anonimato - suceso trágico - anonimato heroico] está cambiando conforme a los tiempos. ¿Tienen cabida en nuestra ficticia (de ficción) sociedad actual viejas glorias como Superman? ¿Es posible su cohexistencia con el reparto de Kick Ass, los violentos justicieros de Sin City o los supervivientes de Zombieland? El drama, las historias y quienes las llevan a cabo para salvar el mundo evolucionan. Los poderes que les hacen especiales no son ya adjudicados sin posibilidad de elección (la pildorita de Matrix), sino que incluso se conciben como un castigo quasi moral, irónico. Vean si no el “don” que concedido a una de las protagonistas de esta serie grupal. Voy a tragarme el resto de capítulos y sigo, que aún queda por exprimir mucho jugo.

pd. Para los adictos a esa web tan “sobrevalorada”: Filmaffinity la cataloga con un 7,9.

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 79 seguidores