posted by: pcastrillo

No conocía de la existencia de este sujeto hasta hace una semana, cuando los alumnos del SFTV de LMU fuimos invitados a una masterclass con Brian Helgeland. Eché un vistazo a su perfil de IMDB -tal y como deberíais hacer ahora mismo- y me maravillé: se trata del guionista que firmó la magnífica “L.A. Confidential“, y tantos otros títulos importantes como “Conspiracy Theory“, “Man on Fire” y “Mystic River“. E incluso la reciente “Robin Hood” de Ridley Scott.
Recojo a continuación algunos de mis apuntes tomados durante la citada masterclass (sólo son notas personales, nada es literal):
- Escribe todas tus ideas, todo en cualquier momento y lugar. Algunas de esas ideas simplemente desaparecerán (y las encontrarás entre tus papeles, un par de años más tarde) y otras seguirán volviendo a tu cabeza como tiburones alrededor de la balsa del náufrago.
- ¿Esquema, tratamiento? No veo la diferencia: mis historias siempre empiezan con un párrafo y luego crecen, y crecen… todo al mismo tiempo: la trama, la estructura, los personajes…
- Cuando me quedo bloqueado en alguna parte de la historia, casi el 90% de las veces me doy cuenta de que la causa es esa escena del primer acto que tanto me gusta… y que debo eliminar.
- Cada secuencia de acción debe revelar algo sobre la historia, el personaje, etc. Y se debe establecer de antemano un problema realmente difícil, para que esa secuencia que lo resuelve sea verdaderamente entretenida.
- El pitch: evita que tenga lugar después de comer… Y lo mejor que puedes hacer es sonar convincente, como quien ama su propia historia.
- Se aprende a escribir escribiendo. Cada guión es tan específico que se aprende todo sobre él mientras se escribe. Por eso es bueno haber hecho malas películas también: se aprende mucho… y nadie las conoce.
- Nunca he visto un gran guión que no llegue a ser producido. Si es realmente bueno, va a funcionar. Por lo tanto, si quieres que llegue a alguna parte, sólo necesitas lograr un objetivo: ¡emocionar al lector!
- Diálogo: lo suelo escribir todo del tirón, y una vez terminado lo leo en voz alta. Y desde ese momento sólo intento abreviarlo. El diálogo no es como la realidad: en una conversación normal, absolutamente nadie dice una frase completa…
- Trabajo todos los días. Me gusta empezar temprano en la mañana, y siempre tener mucho tiempo por delante (si sé que tengo una cita a las 10AM, no puedo empezar a escribir a las 8…)
- [Preguntado sobre sus tres películas favoritas]: una de ellas es “¡Qué bello es vivir!“.









