
Lo que se sale del guión
24 octubre, 2010posted by: gcallejo
En este blog atendemos con especial cariño y esmero a todo lo relacionado con el guión cinematográfico, ya sea por referencia a cortometrajes, largometrajes o a cualquier otra modalidad audiovisual. Pues bien, hoy quiero aludir con brevedad a un tema relacionado con el cine y con actores -en este caso un festival- que se ha aprovechado de su prestigio para politizar su imagen. Es decir, para salirse del guión.
Seminci: Semana Internacional del Cine de Valladolid. Sábado 23 de octubre de 2010. Un grupo de artistas y políticos ignoran al alcalde de la ciudad cuando se plantan en la inauguración, sin duda por las palabras deshonrosas que éste dirigió a personas del PSOE pocos días antes. Hasta ahí, bueno. Pero lo que no viene al caso, se mire por donde se mire, son las críticas que instantes más tarde dirigen un buen puñado de actores durante sus intervenciones. Intervenciones pensadas para que hablen sobre sus trabajos, sobre sus películas, sobre sus impresiones de la competencia, sobre el séptimo arte en general, pero no para que vilipendien a un político o a un cargo administrativo. Sea quien sea y lo que haya hecho.
Cine, y solo cine, es lo que tienen que publicitar y promover, tal y como señalan en sus estatutos (En tiempos de dificultades y de incertidumbres, queremos más que nunca reivindicar el papel de los festivales como plataforma privilegiada
de exhibición de un cine distinto). Acuda el alcalde, acuda el gobernador de Wisconsin -y conste que siento un gran cariño por su ciudad puntera, Milwaukee- o acuda el mismísimo presidente de la República de México, lo que el público quiere es ver películas. Y frustra no oír a los actores -incluidos algunos de la talla de Antonio Banderas o Luis Tosar- hablar de sus trabajos, sino de sus quejas partidistas. Se salen del guión y a nadie le parece mal.




Bueno, es la manera que tienen de manifestar sus opiniones, su canal de comunicación como los políticos tienen el parlamento o los futbolistas el campo…no hay que extrañarse, además me parece un buen cntrapunto que genere equilibrio ante el poder politico.
Ir de listo es lo que tiene…si no están de acuerdo me parece bien que se quejen…
Sí, Antonio, desde luego están en su derecho de manifestar opiniones. Pero no seamos ingenuos: cuando tienen un micrófono frente a ellos en un festival de cine, lo tienen para hablar de su oficio. Por eso hay periodistas escuchándoles, preguntándoles. Por eso tienen un cartel de la película detrás de su asiento. Por eso les suele acompañar el director, el productor o la otra protagonista. Utilizan su plataforma para lo que no deben.
E insisto en que no me molesta a quién critiquen. Simplemente digo que es inoportuno hablar de política en esa situación. Igual que no me agradaría escuchar a Arguiñano expresando su opinión sobre la negociación con terroristas.
Gracias, de todas formas.