Nos gustan las listas. El sabio siempre dice que es muy aconsejable colgar listas en los blogs. Así que le haremos caso. Esta vez, gracias al Arte por el Arte, que nos dejó un interesantísimo post a cuenta del reportaje de El País Semanal, sobre las 100 películas que han escogido 100 artistas del cine hispanoamericano como las que “cambiaron su vida”. La cosa empieza así:
Exterior. Noche. En una terraza, antes de la dispersión veraniega, cena un grupo de directores españoles. [...] Se aguarda la llegada tardía de los que siempre llegan con retraso; y mientras se espera, aún se puede hablar de cine. Todavía solo de cine, esa cosa que nos movió a dejar de ser médicos, arquitectos, funcionarios, comerciantes, periodistas… La vida, a veces, es de cine.
Y la lista, que ya sé que es lo que interesa, empieza con estas diez joyas:
“Hay quienes piensan que el montaje o ensamblaje es llevar a un hombre de una lado a otro. Esto es lo queGriffithinventó, es cierto. Pero, yo intento profundizar aún más.“
Click en la fotografía inferior para ver la entrevista.
RTVE, el mayor grupo audiovisual del mundo en español con emisiones presentes en los cinco continentes, se marcó como uno de sus objetivos la digitalización de su archivo histórico de vídeo. El anuncio de que pondría a disposición de los usuarios más de un millón de horas de programación abrió el apetito de ricos y pobres.
Además, por un lado dispone de colecciones especiales dedicadas, por ejemplo, a los 20 años de la caida del muro de Berlíno los 15 cumplidos por La 2 Noticias. Y por otro, tenemos a nuestra disposición Música de archivo y, como no podía faltar, una amplia información sobre cine y televisión: seriesen emisión y clásicos de la pequeña pantalla (Verano azul, qué grandes momentos), programasactuales y míticos y películas. También el deporte tiene su espacio.
En fin, estamos ante un proyecto aún en sus inicios comienza a tejer una maraña informativa y de entretenimiento virtual de colosales dimensiones. Una web para tener en cuenta, un lugar para detenerse con asiduidad.
Así son las buenas películas: lecciones. Lección de dramatismo, lección de técnica cinematográfica, y -aunque detesto la expresión- lección de vida. Así es “All about Eve“, maravilloso drama de ámbito teatral de JL Mankiewicz. Por muchos recordada gracias a la legendaria frase de la actriz Margo Channing (Bette Davis):
Aunque no pasa de ser un detalle más dentro de un gran conjunto, las actrices son soberbias. Y resulta especialmente gracioso ver a una jovencísima Marylin Monroe como “vulgar secundario”, eclipsada por las espectaculares interpretaciones de Bette Davis y Anne Baxter.
La historia narra los tópicos de las grandes estrellas del teatro: el implacable paso del tiempo y la pérdida de la juventud, la adulación, la invasión de los nuevos talentos, la lucha por un papel, el precio de la fama y el éxito… Sobre este punto, por cierto, hay que recordar esa grandiosa frase, también en boca del personaje de Margo:
“The things you drop on your way up the ladder, so you can move faster. You forget you’ll need them again when you go back to being a woman”.
El guión está escrito de forma verdaderamente excepcional, con un enrevesado ejercicio de focalización a través de los personajes secundarios (ellos son lo que nos cuentan todo sobre Eve). La clave dramática de la película recae en la anagnórisis (descubrimiento, revelación): cuando el espectador cae en la cuenta de quién es quién y cómo es quién en la película. Y el círculo se cierra -con perfecta redondez- en un final que no es sino otro principio de un ciclo idéntico al que se nos acaba de narrar.
Recopilando algunas de las ideas vistas hasta ahora en este atrevido análisis-homenaje al cine de Hitchcock, hemos destacado el uso del humor como potenciación del suspense, a través dematizar rasgos de carácter trivial; el desarrollo de situaciones irónicas; la introducción del ambiente agradabledonde cabe un dramatismo más rotundo; y la inclusión de algún personaje de carácter burlesco, que incluso no llega a considerar del todo la gravedad del asesinato. Ahora, ¿cómo debemos hacer hablar a nuestros personajes?
Los diálogos no dialogan
Una conversación puede llegar a ser bastante trivial, pero a menudo los ojos ponen de manifiesto lo que una persona piensa o sus necesidades.
Alfred Hitchcock
El director de Encadenados (Notorious, 1946) y Los pájaros (The birds, 1963) hace uso frecuente de los diálogos que no dialogan, esto es, conversaciones que dejan entrever en alguno de nuestros personajes algo que no expresa y – hemos de aprovechar esta oportunidad narrativa – encuentra su razón en el desarrollo de la historia. Por ejemplo, si uno de tus personajes está preocupado por algo durante la escena del diálogo, puede distraerse con los ojos. De esta forma, Hitchcock conseguía unir a los espectadores en torno a un personaje de secretos, que enriquecía la historia, y más aún, la volvía misteriosa o la tensaba, en el caso de hacer saber a esos mismos espectadores algo que el protagonista no sabía.
Además de la mirada, la gestualidad y el uso de la cámara – en La Soga (The Rope, 1948) la conversación entre Steward y el resto de invitados puede ser más o menos trivial, pero el arcón sigue estando ahí, y dentro, sigue estando el muerto – son elementos direccionalesregidos por un inteligente trabajo sobre el guión.
Linda Seger, en referencia a la creación de personajes mediante la oposición (pensamiento Janusiano) habla del texto y el subtexto, entre lo que el personaje dice y lo que realmente quiere decir. Una característica indispensable en un buen guión cinematográfico, puesto que añade profundidad a la historia. El understatement, el desfase entre la superficie y el fondo de la acción.
En este punto recuerdo una idea que leí en algún blog sobre el cine de este genio y que añado ahora al nuestro, por ser una verdad casi palpable: Lo que en la mayor parte de los films es esencia – el drama construido en mayor o menor medida por los diálogos – en Hitchcock es apariencia.
Con todo, el cineasta británico hablaba – respecto a los diálogos en una película – de que es aconsejable hacer uso de los mismos cuando no quede otra opción, ya que tenemos una pantalla rectangular dentro de una sala de cine, y no llenar páginas y páginas en una máquina de escribir.
En la mayor parte de las películas de Hitchcock, uno (como mínimo) de sus personajes nunca se toma en serio el asesinato, llegando incluso a burlarse.
El ejemplo más memorable lo encontramos, probablemente, en la película Sombra de una duda(Shadow of a Doubt, 1943), cuando Henry Travers y Hume Cronyn intercambian, durante todo el relato, diferentes formas de asesinar sin ser descubiertos. Sus conversaciones sobre el “asesinato perfecto” mutuo, suponen un gran contrapeso de todas sus conversaciones al clima de tensión que va en aumento en la historia. El resultado es una película híbrida entre la comedia y suspense.
En Extraños en un tren (Strangers on a train, 1951) el desequilibrado personaje interpretado por Robert Walker enseña a una mujer entrada en años cómo se debe estrangular. La escena es demoledora: Bruno Anthony – que así se llama el psicópata – entabla conversación en una fiesta con dos ostentosas ancianas, que ríen intentado averiguar cuál es la forma más eficiente para cometer un asesinato. Desconocen, como casi todos los invitados, que tienen enfrente a un verdadero asesino, el cual se ofrece a enseñarles un método. Ellas acceden, aún entre risas. Pero, y aquí es donde Hitchcock es mucho Hitchcock, surge algo inesperado que devuelve a la anciana a la “verdadera realidad” del asesinato: un juego ya no tan divertido.
Aunque recomiendo verla entera, dejo la escena descrita de Strangers on a train.
Veámos otros ejemplos. En La soga (Rope, 1948), Constance Collier se ríe histéricamente de Rupert’s (James Stewart) ante la idea de asesinar a personas por deporte. De nuevo, una mujer de edad avanzada toma la idea del asesinato como algo absurdo e improbable.
Y un ejemplo más conocido, en La ventana indiscreta (Rear window, 1954) tenemos a Thelma Ritter reaccionando ante la posibilidad de un asesinato al otro lado del patio.
Casablanca, la eterna obra maestra. La de los mitos y leyendas… ¿Qué decir que no se haya dicho ya? Que algo sea un tópico no quiere decir que sea menos cierto. Y por eso he ahuyentado mi temor a caer en los burdos lugares comunes, para dar paso a Rick:
Rick es el héroe, porque lo ha sacrificado todo. No “por amor” (eso lo hace cualquier héroe), sino que ha sacrificado su amor: ¿hay algo más grande? Paradójicamente: ¿hay una mayor prueba de amor?
This is the beginning of a beautiful firendship… El final por el principio: la película termina -el ‘the end’ es inminente-, la amistad comienza. Una nueva historia nace en el momento de abandonar la sala. Es un final mágico. Tan mágico como la frase -sugerente, evocadora- que pone punto final al guión: the two walk off together into the night.
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"Una película tiene tres elementos fundamentales: el guión, el guión y el guión".
Sir Alfred Hitchcock
"Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense".
Sir Alfred Hitchcock
"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en ocho semanas os mostraré a los tres tipos más nerviosos que hayáis visto".
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"Escribir un guión no es esperar a que llegue la musa y te bese en la frente; es un trabajo muy duro. He hecho ambos trabajos, y sé que dirigir es un placer y escribir un guión es un rollo".
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