posted by: José Manuel López

Hay historias en esta vida que tan solo tienes que escribir.


posted by: José Manuel López
El periodo de tiempo previo a la escritura puede durar desde minutos hasta meses o años. Se trata de buscar sobre el qué, el contenido, y documentarte lo suficiente como para afianzar esa idea primigenia y estructurarla en un formato narrativo. En mi caso, suele llevarse a cabo un proceso inconsciente que planea sobre una pregunta tan trascendental como absurda: ¿Qué idea brillante descubriré que por sí sola construya una gran historia? Y claro, más que sentarme a escribir… lo evito. Así pasan las semanas de autocrítica, pues es sabido que la mejor herramienta para un escritor, la llave de la creatividad y la solución a cualquier pregunta inicial, es la constancia.
Una vez eres constante, puedes descubrir que no necesitas una idea brillante. Puedes hacer uso de cualquier detalle cotidiano o de cualesquiera de las situaciones ordinarias y lograr un éxito absoluto. El secreto es adaptarlo al medio. Buscar la originalidad en el cómo y, tal vez, dejar para el qué la identificación por parte de quien interactúe con tu obra.
Porque hay cosas que nunca se olvidan es ya una pieza que ha hecho historia. Seguramente has oído hablar de él puesto que se trata del cortometraje más premiado de la historia (certificado en el libro Guiness de los Records). ¿El secreto? Lucas Figueroa (director, productor, director de arte, montaje y música) lo resume así: “Crear una historia que puede presentarse en festivales y candidaturas a diferentes géneros”. Jugar con los géneros, hacerlos tuyos, moldearlos para tu historia. Ese acierto no es nuevo (Figueroa y cortometraje es sinónimo de éxito), pero este le ha valido 300 premios internacionales; la preselección en los Oscar y nominación a los Goya (representado a España en más de 500 festivales internacionales); 2 millones de visitas en Youtube y 10.000 espectadores.

posted by: José Manuel López
En Vincent (1982), Tim Burton ya marcaba estilo propio en formato cortometraje. Un estilo que, en sus personajes, prolongaría en la mayor parte de sus películas. Sombrío y tétrico: genio para algunos, loco en decadencia para otros.
Amblin (1968) es una de las primeras piezas de Spielberg, sin un solo diálogo, en momentos no menos extraño que el de Tim Burton.

posted by: José Manuel López

Antes de nada, sentimos la irregularidad de nuestras entradas. Qué le vamos a hacer, la vida misma. Por cierto, Alfonso Díaz está dando que hablar últimamente con esto, ¿qué os parece? Además tenemos dos cortometrajes patrios nominados a los Oscar 2011:
Porque hay cosas que nunca se olvidan (Dirigido y producido por Lucas Figueroa)
El vendedor del año ha sido, además, ganador del festival de Pamplona entre otros muchos premios. Y de momento, sólo he podido hacerme con el tráiler.
Por cierto seriéfilos, no sé si tenéis en vuestras agendas la nueva apuesta de TNT en España: The Event. Pero, aquí, estaremos al tanto. También de la nueva panacea adolescente llamada Vampire diaries. Y hablaremos a fondo de los remakes de Nikita y Los visitantes. Y sin dejar de lado otras que han vuelto, como la grandiosa Big Bang Theory o la especial (para mí, que tanto la he acompañado frente a la pantalla) Supernatural. Hoy, en la transición al mundo de los vivos -otra larga historia-, me han hablado de otras como The office, Parks and Recreations, 30 rock… ¿alguna recomendación? Hablemos de las triquiñuelas de sus guionistas, o de la supervivencia de las mismas más allá de un par de temporadas… o del recuerdo de Lost.
Seguro que os gusta el guión. El cine. La televisión. ¡Habladnos vosotros de ello!

posted by: José Manuel López

La ruleta rusa es un juego letal y clandestino del que no se conoce su procedencia. Y como acto visualmente impactante, el cine se ha nutrido de él en innumerables ocasiones. A mi memoria acude al instante la impresionante The Deer Hunter cuyo guión firma el desconocido Deric Washburn, adaptando la historia escrita por su director, Michael Cimino. La película me causo el que bautizo ahora como «efecto vacío»: esa sensación de que alguien/algo te tira del estómago hasta que te sientes así, vacío. Una historia cruda, seca y nunca mejor dicho, arrojada a quemarropa sobre el espectador. Y, sobre entre su conjunto, tengo grabada ESTA escena como una de las más impactantes y tensas que he podido ver en una ficción audiovisual.
Esta brutal práctica -que se cree fundada entre las tropas del ejército ruso- también es el punto de partida o acción de muchos cortometrajes. La mayor parte de ellos sitúan la acción principal en el propio desarrollo del juego, por el que deducimos la caracterización de los personajes, el motivo de su apuesta y el desarrollo de la historia. Una situación perfecta para jugar con los sentimentos de la audiencia y estirar la atmósfera claustrofóbica de tensión hasta poco antes de que explote por sí sola. Sin embargo, algunas excepciones se atreven a dar un paso más utilizando -como es en el corto del que hablo- la ruleta rusa como metáfora o vía de expresión de un tema.
Y a uno le entran ganas de sentarse a escribir y darle otra vuelta de tuerca.
Sin duda, sea una u otra la forma de llevar a la pantalla la ruleta rusa, todas señalan hacia una misma dirección: el límite de la crueldad humana.
Ruleta (Roberto Santiago)

posted by: José Manuel López

The butterfly circus es un cortometraje escrito por Joshua Weigel y dirigido por él mismo junto con su hermana, Rebekah Weigel. Protagonizado por el exitoso Eduardo Verástegui en la piel de un peculiar director de circo y el no menos famoso Nick Vujicic, como aprendiz en busca de respuestas. Una obra que ejemplifica la máxima que dice que la técnica, la profesionalidad y la calidad humana deben y pueden ir de la mano. Uno de los cortometrajes más completos que he visto basado en una historia que necesaria y maravillosa.
“Cuanto más grande es el reto, más grande es la gloria.“
El circo de la mariposa (2009)

posted by: José Manuel López
El juego de los puntos de vista intradiegéticos es una herramienta atractiva en la escritura de guiones. Aporta, entre otras cosas, una base de suspense e intriga que puede a su vez inflarse con un adecuado uso de la voz en off. Un ejemplo característico que me viene ahora mismo a la mente es la obra maestra de Bryan Singer titulada Sospechosos habituales. En el caso de la obra del neoyorquino, se trata de un modo deliverado de ocultar información al espectador y conseguir un clímax brillante (de los mejores que he visto) al mostrar la verdadera identidad del asesino. El cortometrista Kike Maíllo, en cambio, hace uso del punto de vista para secundar una propuesta temática más que un desarrollo narrativo. Pero, en ambos casos, se guarda para el final un tipo de información relevante o decisiva de la historia.
Los perros de Pavlov (Kike Maíllo)

posted by: José Manuel López

En las montañas que rodean la localidad madrileña de Santa María de la Alameda se encuentran un poeta interpretado por José Sacristán, un campesino analfabeto encarnado por Paco Tous y un joven soldado herido al que da vida Carlos Santos.
Un ejemplo más de que el trillado tema de la guerra civil en la cultura cinematográfica de este país puede dejar aún homenajes de gran calidad. En este caso, a las víctimas de ambos bandos.
El cortometraje está escrito y dirigido por Arturo Ruiz Serrano (autor de otra perla titulada Expediente WC). Pueden informarse acerca de todo lo relacionado con el cortometraje en este pdf y, de paso, aprender un poco más sobre los entresijos de una producción que aspiró al Goya. El escalofriante fragmento de poesía es de Mario Benedetti, del poema «Corazón, coraza».
El paseo (Arturo Ruiz Serrano, 2008)

posted by: José Manuel López

“Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada“. William Shakespeare
Imprescindible.
Validation (2007)

posted by: José Manuel López

“El cuento ha existido desde siempre. Creado por el pueblo, el amor del niño le ha asegurado la vida. (…) Para mí, la opinión, el gusto y las preferencias del niño son preciosos porque son sinceros y auténticos”
(Ladislaw Starewicz: Le conte, le Jouet et le Cinéma, 1930)
Entomólogo de formación y cineasta autodidacta, Starewicz filmó en Rusia y Francia más de un centenar de películas, desde principios de siglo hasta 1965. Tras iniciarse en el cine en los estudios Khanzhonkov y dirigir cine con actores, descubrió en la animación un medio ideal para desarrollar su desbordada imaginación, su habilidad técnica y su destreza como titiritero.
Ladislaw Starewicz puede ser considerado uno de los pioneros en la técnica stop-motion. Sus inicios tuvieron una intención documental al reproducir el apareamiento de los escarabajos-ciervo, imposible de registrar en vivo con los medios de la época. Y, según leo en diversas páginas de Internet, su técnica y calidad artística han sido alabadas por directores como Terry Gilliam, Nick Park y John Lasseter, y han influido notablemente en el trabajo de realizadores como Tim Burton, los hermanos Quay, Joel Meter-Witkin y Kyle Cooper.
Olvidado hasta hace poco y rescatado por investigadores y expertos, vuelven las elaboradísimas piezas de este brillante artista que merece aún hoy el reconocimiento que durante tanto tiempo se le ha negado. Dejo una de sus obras más conocidas: Cameraman’s Revenge. También pueden disfrutar de un breve documental sobre su legado.

posted by: José Manuel López

No es el primer ejemplo de una «obra homenaje» llevada a cabo con exquisita calidad técnica por seguidores, fans, acérrimos, freaks o como quieran llamarles. Por ejemplo, corren por Internet diferentes y geniales antes y después de la historia llevada a la gran pantalla por Peter Jackson, El Señor de los Anillos, como esta.
Lo que realmente resulta curioso de este cortometraje es la mezcla. El nombre de su productor, director y guionista (aunque ha participado en el resto de departamentos) es Sandy Collora. Y, como en las mejores versiones en este tipo de obras, es un hombre de cine en las tareas más artísticas propiamente dichas: concept artist, sculptor, alien design (en Men in Black)
Batman Dead End (2003)