posted by: pcastrillo

Así son las buenas películas: lecciones. Lección de dramatismo, lección de técnica cinematográfica, y -aunque detesto la expresión- lección de vida. Así es “All about Eve“, maravilloso drama de ámbito teatral de JL Mankiewicz. Por muchos recordada gracias a la legendaria frase de la actriz Margo Channing (Bette Davis):

Aunque no pasa de ser un detalle más dentro de un gran conjunto, las actrices son soberbias. Y resulta especialmente gracioso ver a una jovencísima Marylin Monroe como “vulgar secundario”, eclipsada por las espectaculares interpretaciones de Bette Davis y Anne Baxter.
La historia narra los tópicos de las grandes estrellas del teatro: el implacable paso del tiempo y la pérdida de la juventud, la adulación, la invasión de los nuevos talentos, la lucha por un papel, el precio de la fama y el éxito… Sobre este punto, por cierto, hay que recordar esa grandiosa frase, también en boca del personaje de Margo:
“The things you drop on your way up the ladder, so you can move faster. You forget you’ll need them again when you go back to being a woman”.
El guión está escrito de forma verdaderamente excepcional, con un enrevesado ejercicio de focalización a través de los personajes secundarios (ellos son lo que nos cuentan todo sobre Eve). La clave dramática de la película recae en la anagnórisis (descubrimiento, revelación): cuando el espectador cae en la cuenta de quién es quién y cómo es quién en la película. Y el círculo se cierra -con perfecta redondez- en un final que no es sino otro principio de un ciclo idéntico al que se nos acaba de narrar.



