Archivos de la categoría ‘Reflexiones’

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Soledad y amor

14 marzo, 2012

posted by: gcallejo

Drive, Nicolas Winding Renf (2011)

No pienso destripar el guión de esta perla cinematográfica. Ni siquiera me atreveré a enunciar una breve sinopsis, porque, si a toda película habría que concederle -por sí misma- el beneficio de la duda antes de verla, ésta lo merece con más razón todavía. Nada mejor que la sorpresa para deleitarse con ella.

Diré, eso sí, que se trata de una película excelente. En todos los sentidos: por la dirección cuidadísima de Winding Renf, por la música envolvente de Cliff Martinez y otros cuantos, por una fotografía excepcional que nos descubre un Los Angeles nuevo -y con una atmósfera tan cautivadora como la de Collateral-, por el montaje frío y sereno, por el guión sobrio (aquí, entero), por la acción comedida y sabiamente distribuida en la trama… y por las interpretaciones, claro. Señores, Ryan Gosling y Carey Mulligan están bri-llan-tes. Qué capacidad para conmover al espectador con unos silencios, unos gestos y unas miradas que lo dicen todo.

Sigo sin entender que esta obra maestra tan poderosa e intensa no se llevara ningún Oscar hace unas semanas, porque a los amantes del cine nos regaló una reflexión sensacional sobre el amor y la soledad. El auténtico amor y la verdadera soledad, quiero decir. Bravo.

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The Confession (2011)

28 febrero, 2012

posted by: pcastrillo

The Confession es una webseries estrenada en 2011 a través de Hulu, compuesta por 10 episodios de 6 minutos de duración. En mi caso, opté por ver el montaje completo de 60 minutos que se ofrecía en Netflix –ese fantástico servicio.

He aquí la premisa: un asesino a sueldo entra en una Iglesia Católica y se dirige al confesionario. Una vez allí, revela su profesión al sacerdote, así como su intención de asesinar a un hombre esa misma noche.

Toda la historia se desarrolla en torno a la pregunta por el pasado: ¿qué hay detrás de dos hombres tan diferentes entre sí? ¿Que les ha llevado a conectar de modo tan extraño en este confesionario? No puedo comentar mucho más, porque caería en los dichosos “spoilers” y no es mi intención. Merece la pena ver este pequeño trabajo, aunque a veces –como casi todo en esta vida– caiga en excesivas simplificaciones. The Confession se pregunta por  la naturaleza y el origen del mal; la culpa y el perdón y el castigo de vivir con las culpas perdonadas.

Me pregunto cuál es la impresión de la enseñanza católica que un no-Cristiano obtendría de esta historia. Es difícil de decir, porque carezco de esa “neutralidad”. Pero desde luego es un atrevido –y entretenido– ejercicio de reflexión que sigue una magnífica receta: bajo presupuesto; alto nivel de drama; excelentes actores.

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¡Actores!

12 febrero, 2012

posted by: gcallejo

Volvemos a las andadas, señores. Aunque nunca llegamos a marcharnos, pero bueno. Y seguro que, entre tanto, han visto mucho y buen cine.

En uno de nuestros últimos posts hablamos de cómo, gracias a su talento, algunos actores han logrado salvar películas con un guión normalito.  Pues bien, hoy pondré nuevos ejemplos para ilustrar hasta qué punto un actor puede convertir una escena aparentemente poco original, casi anodina, en algo memorable. Le bastan sus gestos, sus miradas, su coherencia y su verosimilitud para transmitir lo que va más allá de las simples palabras.

No son películas que merezcan el calificativo de obra maestra, y, sin embargo, el espectador se siente fascinado -incluso conmovido- por unos instantes. Qué dificil es lograr que un buen actor dé con un buen guión. Y viceversa, claro.

-Tobey Maguire y Natalie Portman en Brothers:

Anne Hathaway en Rachel Getting Married:

-Richard Gere en Hachiko: A Dog’s Story:

-Clive Owen en Trust:

-Keira Knightley en Last Night:

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Reír

2 diciembre, 2011

posted by: gcallejo

Porque el cine también está para eso: para no dejar de soltar carcajadas durante dos horas. La lista de actores que han logrado este efecto en el espectador, gracias a guiones inteligentes e interpretaciones maravillosas, es gigantesca y varía según los diversos gustos de la audiencia. Aunque algunos nombres sobresalen más que otros y pasarán indiscutiblemente a la historia del séptimo arte, como los de  Charlie Chaplin, los hermanos Marx, Buster Keaton, Jerry Lewis,  Jack Lemmon, Louis de Funes, Eddie Murphy o Jim Carrey.

Hoy quiero quedarme con el desternillante, polifacético, único y extraordinario Bill Murray de Cazafantasmas II:

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Lucha interpretativa

19 octubre, 2011

posted by: gcallejo

Schindler’s List, Steven Spielberg (1993)

Todos tenemos un puñado de actores y actrices que nos fascinan. Pues bien, en el caso que aquí nos ocupa, el de La lista de Schindler, reconozco que me hallo en un brete desesperante. No sé con cuál de los ellos quedarme, si con el reflexivo y hábil Schindler (un Liam Neeson francamente insuperable), con el repulsivo oficial Amon Goeth (Ralph Fiennes interpreta al nazi más memorable que he visto hasta la fecha) o con el buenazo de Itzhac Stern (menudo actorazo que está hecho Ben Kingsley).

¿Quién supera a quién? Maldición, aunque es difícil decantarse, lo haré. Me quedo con Ralph: con sus miradas insondables y paranoicas, con sus crueldades repentinas, con su pulcritud empalagosa, con su maldad abominable, con su acento british, tan elegante, transformado en un alemán intachable.

Si a estas interpretaciones les sumamos la fotografía antológica de Janusz Kaminski, el guión exquisito de Steven Zaillian (aquí, entero y en inglés), la música más perfecta jamás creada por John Williams y una historia francamente soberbia, que  logra mantener vivo en nosotros, por mucho tiempo, el horror del Holocausto nazi, el resultado es excepcional. En mi opinión, la mejor obra de Spielberg.

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De tú a tú

4 octubre, 2011

posted by: gcallejo

In Treatment

Señoras y señores, estamos ante una serie única. Tal vez nunca haya tenido más sentido incluir a un show norteamericano como éste en Scenas.

¿Por qué? Porque In Treatment es guión y drama en esencia, es diálogos profundos y sutiles, es interpretaciones intensas y cargadas de emotividad. El escenario, la consulta de un psiquiatra; la acción, las conversaciones de éste con sus pacientes y con su propia psiquiatra; y la trama, las historias que unos y otros se cuentan y las reflexiones que brotan del fondo de sus almas.

Gabriel Byrne borda su papel de psiquiatra, la verdad. Menudo personaje tan formidable hecho a base de silencios, miradas y preguntas incisivas. Es el símbolo de la inteligencia y de la delicadeza, pero también de los errores humanos. Bueno, y los secundarios no se quedan muy atrás -mención especial a Dianne Wiest, a quien tanto aprecio por la interpretación que nos regaló en Edward Scissorhands, y a Mia Wasikowska, con razón la adolescente de moda tras su paso por Alice in Wonderland-.

Les ruego que vean las tres temporadas en cuanto puedan. Y poco a poco, saboreándolas. Por suerte, un experto en el tema como Nahum comparte mi entusiasmo.

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Nos equivocamos

19 junio, 2011

posted by: gcallejo

El velo pintado, John Curran (2006)

Las virtudes de este drama (o dramón) romántico se cuentan por docenas. Y los defectos… bueno, ni siquiera los encuentro. Es un remake, de acuerdo, y hay algún que otro pequeño desajuste histórico. Pero poco más.

En El velo pintado prevalecen, ante todo, la historia y, una vez más, las interpretaciones, en este caso las de Edward Norton -formidable: su camaleónica capacidad para encarnar cualquier papel lo convierten en un verdadero portento de la actuación- y Naomi Watts -cautivadora y, como siempre, única para transmitir sentimientos-. El filme gira en torno a ellos, un matrimonio olvidado en la China exótica de principios del siglo XX. Salen a la palestra, con una expresividad que conmueve e interpela al espectador, temas tan intrincados como el adulterio, el perdón y la muerte. Si existe una conclusión final, es que todos nos equivocamos, todos escondemos debilidades y arrogancias, si bien eso no tiene la última palabra. La tiene el amor.

No cuesta adivinar que la producción carecía de mucho presupuesto. Lo cual demuestra que si detrás de la película hay un buen guión (no olvidemos que la obra originaria fue escrita por el célebre Sommerset Maugham), lo demás no importa tanto. Cuando quiere, Hollywood sabe hacer un cine sabroso, intenso, lleno de pasión y vitalidad, donde no siempre hacen falta las palabras e intervienen, en cambio, las miradas, los gestos, la fotografía y la banda sonora.

Dejo paso a una escena memorable, dura y contundente como pocas. En esto consiste el séptimo arte, señores:

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2011 apocalíptico

25 marzo, 2011

posted by: José Manuel López

Lo llaman modas, corrientes o tendencias en el cine. Y son aquellas temáticas que durante un periodo de tiempo generan una gran cantidad de películas, sobre todo en el circuito comercial a nivel blockbuster. Es decir, aquí no juega cualquiera. Hay que tener una buena idea, llevarla a cabo y, sobre todo, dinero para darla a conocer. Son tendencias temáticas que se sustituyen unas a otras en el tiempo, de forma ordenada y cíclica, de tal forma que incluso puede hallarse cierta línea cronológica en la explotación del tema de éxito.

En el mundo del cine es muy frecuente, y se han visto de todo tipo: desde el renacimiento del (spaghetti) western, la moda de los vampiros… y este 2011 es sin duda tiempo de invasiones extraterrestres. Les guste o no, las majors de Hollywood están apostando por esto y tienen a decenas de guionistas conquistando y destruyendo mundos en miles y miles de hojas en blanco. La más conocida es, sin duda, Battle L.A.

Y esto también ha calado en la pequeña pantalla, donde tenemos un nombre propio por encima de todos: Steven Spielberg. El rey Midas ha apostado por la televisión para llevar a cabo dos proyectos: Terra Nova y Falling Skies. Aunque la primera está generando mucho ruido, he podido saber que Falling Skies promete ser uno de los estrenos estrella de esta temporada. Ya están creados los grupos para los seguidores en Facebook y Twitter y el site en España de la serie donde puede se puede ver el trailer y leer el webcomic.

La diferencia que me ha llamado la atención de esta serie es que no se centra tanto en la invasión como en el después, en la forma en que los supervivientes tienen que avanzar en un mundo consumido y aún expuestos al peligro (todo ello con el ‘toque Spielberg‘, que no deja nada al libre albedrío a pesar de ser ‘solo’ productor ejecutivo). Tiene una aire a Walking Dead con una importante presencia de la ‘infancia’ tan característica del cineasta americano.

Una serie a tener en cuenta a partir de su estreno en Junio en TNT.

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El espectador camina hacia el 3.0. ¿Y la televisión?

27 febrero, 2011

posted by: José Manuel López

Primera obviedad: el mercado audiovisual y su industria – el modelo de negocio que citaba Alex de la Iglesia es su discurso durante los premios Goya – está cambiando de forma natural. Segunda obviedad: este avance social y tecnológico -potenciado por las mismas herramientas que permiten la venerada globalización- no va a detenerse mediante medias tintas legislativas.

Se trata de adaptarse o morir… algo también aplicable a la ficción televisiva.

El objetivo final de todo esto sigue siendo el mismo: contar historias. Sin embargo, a día de hoy no basta con producir una película o presentar el programa de emisión de una serie en la pequeña pantalla. Es necesario crear una experiencia alrededor, de tal forma que la misma serie sea un pilar –no siempre el más importante – en torno al proyecto. Contar historias es compartirlas, y compartir es sin duda el término estandarte en este auge brutal de las redes sociales. La gente no va al cine porque está sentada enfrente de un ordenador, explicaba el ex presidente de la Academia. La gente descarga series de televisión por el mismo motivo: porque no quiere horarios impuestos; porque muchas de ellas no están disponibles en España. Porque los espectadores quieren ver más, donde sea y en cualquier momento. Disponibilidad y rapidez. Porque quieren compartir esa experiencia (Miso).

Tercera obviedad: las redes sociales son el catalizador, propulsor, dinamizador y contenedor de lasexperiencias audiovisuales. Hay que estar en ellas, involucrar, fidelizar, provocar el feedback. Las historias que se narran en televisión tienen que salir de la pantalla y adentrarse en el mundo real.

Experiencia = Historia + Real Time (Internet) + Interacción/participación (Redes) + compartir + Transmedia

¿Cuál es el secreto del éxito? Lost es el ejemplo de la mayor experiencia audiovisual de la historia. J.J. Abrams es de por sí, una marca. Como lo es Oprah. El éxito personalizado, el referente a la hora de ambientar una serie más allá de la pequeña pantalla. Sin embargo, no todas sus series han triunfado – ni se han mantenido en antena – como Perdidos. El secreto es que nadie conoce la receta mágica.

Nadie sabe nada.

(SEGUIR LEYENDO)

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Hoy hablaba…

4 febrero, 2011

posted by: José Manuel López

Hoy hablaba sobre películas para ver con una botella de vino, películas de culto francesas, iraníes u orientales. De las que se beben con una cerveza, como las bélicas o Terminator. Y de las que se beben con un buen cubata, escuchando al señor rosa quejarse de su color antes del atraco a un banco. De cómo devoraba paquetes de tabaco viendo películas de Terror. Me las veía todas. Ahora, no sé que puedo hacer para contrarrestar el subidón de adrenalina.

Hoy hablaba de lo difícil que es llevar un blog, de lo importante que resulta escribir lo que uno a su vez quiere leer. Hoy hablaba de un cambio radical. Hoy hablaba de puntos de vista, de opiniones camufladas entre las páginas de un guión. Hoy hablaba de propaganda fílmica, de intereses políticos entre bastidores. Hoy hablaba de dar un toque más personal a este blog. De escribir un cortometraje, uno bueno, uno del que estar orgulloso. Hoy he hablado de las motos en Sons of Anarchy. De lo que me gusta esa serie… de lo que me gustaría ser Jax.

De lo difícil que es que te tomen en serio cuando hay tanto prejuicio ya incluso en los “títulos de crédito”.

Hoy hablaba, de nuevo, sobre las medallas del CEC. Sobre el papelón de Bale en The Fighter y esa frase que dice: “todo guión es más fácil de escribir si lo va a interpretar Christian Bale“. Y sobre la breve crítica que escribí sobre la película:

La historia se centra en la relación familiar de Micky Ward (Mark Wahlberg) especialmente con su hermano, Dicky Eklund (Bale, que se come al resto de actores en pantalla). Este último es un boxeador retirado por las drogas y recordado constantemente (sobre todo por el mismo) por un combate épico en el que consiguió tumbar a otro célebre boxeador llamado Arturo Gotti.

La historia se presenta en su inicio se intuye más dura de lo que realmente termina siendo, ya que va suaviza su crudeza a la hora de exponer los hechos al mismo tiempo que se intensifica la trama principal – la relación de los dos hermanos – y las secundarias o interiores por parte de todos los personajes: la salvación y catarsis de Dicky, la autorrealización y superación personal de Micky, la reconstrucción familiar a través de un objetivo común más allá de sus propios intereses personales.

The Fighter es una película conseguida, aunque quizá no del todo brillante, cuya potencia y dinamismo se sustentan en un sobresaliente Christian Bale (metido con pinzas por la Academia en la categoría de los secundarios, supongo, para poder entregar un merecido Oscar a Colin Firth) y una narración sencilla, lineal y atractiva culminada con un clímax esperanzador. Recomendable.

Hoy hablaba de los fallos que tiene esta crítica.

Hoy he hablado de marketing de cine, de que quizá haya más futuro ahí que entre libretos y manuales de estilo. También de escribir un libro, o novela, o lo que finalmente resulte ser. Por ver entre mis manos algo creado por mí. Sólo por mí.

Hoy hablaba del mal que me hizo echarme amigos asturianos. Hoy he hablado mal, equivocando tiempos verbales inconscientemente, como de costumbre.

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El cine (comercial) que hemos vivido en 2010

3 febrero, 2011

posted by: José Manuel López

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Es tradición. A pocos días de que termine 2010 es tiempo de hacer balance: ¿ha sido un buen año para el cine? Y a la hora de juzgar siempre encontramos argumentos a favor y en contra.

Para empezar, la industria cinematográfica en España ha cambiado tanto en sus rostros visibles (Alex de la Iglesia como presidente de la Academia) como en los que se esconden tras las bambalinas. Luis Tosar se nos ha descubierto como el Daniel Day-Lewis de nuestro cine patrio. Hemos contemplado películas de éxito como Celda 211, Ágora, Lope, Buried o Los ojos de Julia; y, sin embargo, también se ha dado mucha coba al cine casposo de siempre. En cuanto a la asistencia a las salas de cine, me alegra confirmar que no he visto crisis por ningún lado. Eso sí, la bola de nieve de las descargas es cada vez más grande y veloz. No basta con prohibir –señora Ministra-, sino hay que proponer soluciones adaptadas a los tiempos que corren. No hay que quedarse atrás, atrapados en la “época Napster” a la española (más cutre, si cabe) de perder la oportunidad de ser pioneros en algo enorme. Quizá lo más grande de la historia del cine tras la inclusión del sonido. Hay que pensar en “modo iTunes”, pero sin pasarnos de precio…
En fin. El hecho es que las redes sociales y blogosfera –cada día más cerca del séptimo arte- han sido canal indispensable y plataforma obligada de películas y series de televisión. Un buen ejemplo son las películas con más presencia en Twitter y la aclamada The social network (además de otras interesantes propuestas en nuestro país, como El cosmonauta).

En 2010 hemos vivido mucho cine. Tanto que es inabarcable.

Haneke nos ha vuelto a dar que hablar con su interpretación de la historia en La cinta blanca; los Cohen siguentoystory3 desafiando a las leyes de la lógica audiovisual presentando el exitoso título Un tipo serio; Hemos visto el regreso de Sherlock Holmes, más rejuvenecido y moderno que nunca: primero de la mano de Guy Ritchie y ahora en la nueva serie de Canal TNT. Hemos afirmado con la cabeza cuando, de forma merecida, En tierra hostil se ha llevado el Oscar. Hemos aplaudido con alegría el nuevo sillazo moral del eterno Clint Eastwood. La palabra Precious nos ha puesto la piel de gallina, y más si el camino a casa pasábamos por La carretera. Cuánto nos hemos dilucidado sobre Shutter Island e Inception. Cómo medir la feliz nostalgia de sentarnos a disfrutar de la magnífica tercera parte de Toy Story.

2010 ha sido un año de progreso. Y también de pérdidas.

AMC Theatres Avco CinemaEntre otras muchas, Woody Allen nos ha brindado una perla que bien encaja a estas alturas del año: “No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi obra. Quiero alcanzarla no muriendo.” Y es que este 2010 también ha sido un año de pérdidas tanto en la literatura por José Saramago, Salinger o Miguel Delibes; como en el cine: Éric Rohmer, Tom Mankiewicz, Leslie Nielsen, Luis García Berlanga, Tony Curtis, Irvin Kershner, Blake Edwards, Dennis Hopper o Antonio Ozores entre otros tantos.

Solomon Kane, El hombre lobo, El libro de Eli, Daybreakers, Los hombres que miraban fijamente a las cabras; y tantas películas españolas que no tengo ni ganas de nombrar… También se han hecho malas películas. Y películas malas. Como sigue habiendo actores míticos que no se encuentran (Nicolas Cage) y ególatras, quizá genios a su manera, que no aprenden (Almodovar). Avatar, que fue autoproclamada revolución cinematográfica, sólo ha sumado puntos de realismo en la experiencia de ver una película. Algo que muchas harán y ya están haciendo, pero que no subirán a la película más taquillera de la historia del cine a los altares.

Las modas permanecen a lo largo de los tiempos mediante un sistema de turnos. No recuerdo si fue 2008 o 2009 el año de la Magia (no sólo de Harry Potter, que ahí sigue), pero 2010 ha sido el año de la temática de vampiros adolescentes. Sí, esos que arrasan… y no solamente con adolescentes. Crepúsculo es sólo el primer pilar de este fenómeno, que ahora en la televisión arrastra multitudes con True Blood y Vampire Diaries. Los críticos fruncen el ceño y, al igual que sucede con las descargas y el Gobierno, en vez de proponer, desautorizan.

Que se preparen, entonces. Ahora es el turno de la moda extraterrestre: Battle L.A, Cowboys vs Aliens, la segunda temporada de la serie “V” Los visitantes, el regreso de The Event… Porque eso sí he de decirlo. En lo estrictamente audiovisual, 2010 ha sido para mí un descubrimiento más profundo de las series de televisión: Boardwalk Empire, Madmen, The Walking Dead, The Big Bang Theory, No ordinary Family, Misfits, V, The Event, Nikita, Modern Family, Breaking Bad… gracias a todas ellas, la pequeña pantalla tiene (muy) poco que envidiar al cine.

Por mi parte, este adviento preparatorio de las Navidades ha despertado mi vena nostálgica. Así que he escrito una pequeña (y heterogenea) lista que espero cumplir: Sólo en casa; La princesa prometida; Dentro del laberinto, Willow, Desayuno con diamantes y la obligada Qué bello es vivir.

Que quieren que les diga… me encanta el cine.

 

Artículo publicado en Cinemanet

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Lo más y mejor del 2010

23 diciembre, 2010

posted by: José Manuel López


Hace algunos días, escribí para Cinemanet el artículo: El cine (comercial) que hemos vivido en 2010. Porque en estas fechas, a escasos 8 días de que termine el año, es costumbre un breve balance sobre lo que nos ha deparado el 7º arte durante 2010 (mi nota para este año: un 6,5). Y es que, ¿quién puede resistirse a leer una lista de “lo más” o “lo mejor“? Entre los tradicionales Top Ten de la revista Time, encontramos sus diez mejores series y películas:

Además de las diferentes creaciones audiovisuales, ya sean virales en general, virales de temática cinéfila o felicitaciones de Navidaden redes sociales y blogosfera, ya es notable que Internet y el cine nunca han estado tan unidos como ahora. Así lo demuestran, por ejemplo, el desarrollo del “Crowd Funding“ y lo que algunos han venido a llamar La revolución democrática del cine. En ese sentido, también encontramos la lista de las diez películas con más presencia en Twitter (que no más taquilleras, como bien se explica aquí).

Así, una de las listas más solicitadas es la de las películas más taquilleras - que no mejores, otra pertinente diferencia – del 2010:

De estos datos podemos sacar dos breves conclusiones: 1) El cine sigue teniendo en el público infantil su target más productivo. 2) Apostar por las redes sociales es, a día de hoy, una apuesta acertada. Los jóvenes y las nuevas tecnologías están acelerando los procesos de producción y estrechando el margen de tiempo entre las ventanas de distribución.

Nuestro cine patrio ha tenido un nombre durante este año: Antena 3 Films. Su mérito: producir las tres películas más taquilleras de 2010: Tres metros sobre el cielo (más de 7 millones de euros); Los ojos de Julia y Que se mueran los feos (más de 6 millones).

En fin, ha sido un año movido que, para terminar, nos han resumido en este divertido montaje con la filmografía 2010.

Scenas de Guión os desea una muy Feliz Navidad y un próspero año nuevo.

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