Acabo de leer un interesantísimo artículo en www.writersstore.com escrito por James Bonnet que comienza planteando una interesante cuestión: ¿se ha preguntado alguna vez por qué personajes como Sherlock Holmes, King Arthur, Achilles, Scrooge, Dorothy y Superman durarán para siempre? Todos ellos tienen un algo en común que los hace tan carismáticos como inolvidables. Y todo escritor sueña con crear uno que pase a engrosar esa selecta lista de héroes.
Pues bien, a ese denominador común James Bonnet lo denomina: quintessential. Término que definido como «the most perfect manifestation or embodiment of a quality or thing», y aplicado a una narración, significa hacer de los elementos de esa historia el mejor ejemplo del quintessential. Un término de tal importancia que, según Bonnet, las grandes historias e incluso mitos y leyendas están dominadas por estos quintessential elements.
Y propone ejemplos: Zeus, el dios más poderoso; Helena de Troya, la mujer más hermosa, Aquiles, el más grande guerrero; Camelot, el reino más fabuloso; Sansón, el guerrero más fuerte… además de otros referidos a géneros tan diferentes como los que engloban a películas como Romeo y Julieta o Harry Potter, Gladiator, Titanic, Armageddon…
A la pregunta de por qué es tan determinante este elemento creativo, Bonnet contesta: «because if you make something the most extraordinary example, you will make that idea more intriguing. A secret chamber is fascinating in itself, but you could make it even more fascinating by making it the most intriguing secret chamber of all time.» Así de simple.
«Characters that can’t be merchandized are probably not very good characters. They need to have their dominant qualities further purified and evolved.» Entonces, ¿puede nuestro personaje ser una persona normal? Por supuesto, pero haz de ella la persona más normal que jamás ha existido.
Y no se pierdan su definición de carisma. Por cierto, ¿conocen ustedes a Archie Bunker?
* James Bonnet was elected twice to the Board of Directors of the Writer’s Guild of America and has acted in or written more than 40 television shows and features. The radical new ideas about story in his book ‘Stealing Fire from the Gods: A Dynamic New Story Model For Writers And Filmmakers’ are having a major impact on writers in all media. Bonnet also teaches the workshop ‘James Bonnet’s Storymaking: The Master Class.’
Si algo caracteriza al cine de terror, y lo distingue del resto de géneros cinematográficos, es su vocación natural ajena al público familiar, e incluso me atrevería a decir, al target general. El Drama, la Comedia, la Ciencia Ficción, el Western, el Cine negro… todos tienen como denominador común historias que pretenden abarcar el mayor número de público posible. Y el cine de terror, también, pero siempre dentro de unos márgenes limitados por su propia naturaleza. Unas fronteras que cercan a un público cada vez menos exigente con los productos ofertados.
La pescadilla que se muerde la cola en televisión: “el público ve lo que le ofrecen, porque quien ofrece, presenta lo que quiere ver el público” es un axioma falso e irresponsable, y por tanto discutible. El mismo que se discute en el cine, pero multiplicado exponencialmente cuando la violencia – no necesariamente explícita – es colocada en una bandeja de plata ante los espectadores. Supongo que no habrán visto una miniserie titulada Dead Set. Viene al caso: la audiencia, convertida en muertos vivientes, ataca a los únicos supervivientes que, ajenos al exterior, habitan en la casa… de Gran Hermano. La inversión del mito de Saturno – el padre que devora a sus hijos – expuesto como una televisión devorada por quienes se alimentan de ella, sin razonar ni exigir. La crítica más rotunda al entretenimiento chabacano y los contenidos de fast food que inundan la parrilla comercial. Una serie que, más allá de esa novedosa aportación filosófica, no aporta mucho más al popular subgénero de terror que es el universo zombie.
“Hay quienes piensan que el montaje o ensamblaje es llevar a un hombre de una lado a otro. Esto es lo queGriffithinventó, es cierto. Pero, yo intento profundizar aún más.“
Click en la fotografía inferior para ver la entrevista.
Terminados los 9 cuentos de Salinger (me quedo con dos: peces plátano y Teddy) es momento de llegar hasta el final de una de las más reconocidas biblias del guionista. Una profesión de putas es un libro indispensable para cualquier persona – ya sea aficionada o profesional – de la dramaturgia o arte de contar historias. Cine, televisión, teatro, literatura, radio… cualesquiera que sean los campos en los que siembras, David Mamet siempre puede aportar algo. Precisamente su currículo le avala: novelista, ensayista, autor teatral, dramaturgo, guionista y director de cine. Una mente brillante, portador de ideas también discutibles, que firma obras como: The Postman Always Rings Twice, Wag the Dog, Glengarry Glen Ross(por la que recibió un premio Pulitzer) o The Untouchables, entre otras muchas.
Según él mismo, la totalidad de su obra se sustenta en dos ideas fundamentales: 1)Todos los aspectos de la producción deberían reflejar la idea de la obra; 2) El propósito de la obra es llevar al escenario la vida del alma humana.
Además de ejemplos autobiográficos, literarios y cinematográficos, Mamet desarrolla su tesis de una forma amena – incluso novelística- en la que encontramos mareas de información lo suficientemente relevante como para subrayar, memorizar, y en este caso, transcribir en el primer sitio en el podamos hacerlo.
«Respondemos a una obra teatral en la medida en que se corresponde con nuestra vida onírica. La vida de la obra es la vida del subconsciente, el protagonista nos representa a nosotros mismos y la acción principal de la obra constituye el tema del sueño o mito. No es al tema de la obra a lo que respondemos, sino a su acción: el desarrollo de las acciones del protagonista y el apoyo concomitante de los personajes secundarios [...] La obra es la búsqueda de una solución. [...] Si la cuestión planteada puede resolverse racionalmente nuestro disfrute de la obra no es completo, puede entretenernos, pero no nos deja satisfechos. Sólamente si la cuestión que se plantea ofreca tal complejidad y profundidad que no resulta susceptible de una análisis racional puede parecernos adecuado el tratamiento dramático y esclarecedora la solución dramática. »
Que conste, antes de nada, que ni conozco a Antonio Sánchez-Escalonilla, ni me llevo comisión alguna por libro vendido. Quién pudiera. Llevo meses con él (el libro), sin embargo, la falta de tiempo o la dedicación del mismo a otros asuntos me ha impedido terminarlo.
Sin embargo, con lo leído y escuchado de buena mano,puedo asegurar que Fantasía de aventuras, claves creativas e novela y cine es un ensayo sobresaliente. Una guía fabulosa para cinéfilos, escritores y guionistas, que aborda la construcción de relatos fantásticos de aventuras desde diferentes perspectivas: repaso histórico a través de sus orígenes, pioneros del género, análisis de las obras de escritores y directores como James M. Barrie, C.S. Lewis,J.R.R. Tolkien, Roald Dahl, J.K. Rowling, Steven Spielberg, M. Night Shyamalan, George Lucas, Tim Burton… a través de una concordancia temática que a su vez despieza temáticas como el heroe, el enigma, la muerte, la nostalgia, el paraíso y la búsqueda del hogar entre otros. Además de repasar las polémicas diferencias entre los subgéneros propios de la ciencia ficción y los de fantasía; las diferentes clasificaciones y características de importantes teóricos…
Según el autor puede entenderse el género híbrido de fantasía de aventuras (subgénero de fantasía o subgénero de aventuras) como:
“Aventura protagonizada por héroes que comparten la experiencia ordinaria de lectores o espectadores y que, mientras acometen una misión, llevan a cabo un viaje de exploración en un mundo secundario de fantasía o bien mantiene un encuentro con seres fantásticos, al tiempo que perciben lo maravilloso en cuanto extraordinario.“
«El guionista siempre ha sido una figura desprestigiada y esto tiene que ver con la propia naturaleza del guión, que no está hecho para perdurar sino para morir, debido a su naturaleza efímera ante la fuerza que tiene la imagen. Y el guionista tiene que contar con ello.» P. Echart.
Interesante entrevista-charla en la que explican y opinan de forma amena y clarificante acerca de temas como el cine en el ámbito escolar y universitario, la necesidad de aprender a educar la mirada, el cine de autor, las diferencias entre guión cinematográfico y televisivo, la figura del productor ejecutivo, argumentos exportados de la literatura, la aportación de un guionista a la sociedad, el mismo arte de contar historias…
«La inspiración tiene que venir en primer lugar conociendo algunos elementos del oficio, y la escritura de guiones tiene mucho de oficio. Aunque, por supuesto, luego está el talento. [...] Historias siempre va a ver, sólo hay que saber buscarlas… muchas veces a la vuelta de la esquina.» A.N.García
Hemos visto, a lo largo de sus películas, los aspectos narrativos y técnicos que caracterizan al cine Hitchockniano. Sobre todo, referidos a la construcción y caracterización de personajes y el clima dramático de la película. Pero, ¿sobre qué construye el cineasta londinense? En primer lugar, el Macguffin, que según el propio Hitchcock:
«La palabra procede del Music-hall. Van dos hombres en un tren y uno de ellos le dice al otro “¿Qué es ese paquete que hay en el maletero que tiene sobre su cabeza?”. El otro contesta: “Ah, eso es un McGuffin”. El primero insiste: “¿Qué es un McGuffin?”, y su compañero de viaje le responde “Un MacGuffin es un aparato para cazar leones en los Adirondacks”. “Pero si en los Adirondacks no hay leones”, le espeta el primer hombre. “Entonces eso de ahí no es un MacGuffin”, le responde el otro.»
Sencillez
«Si su historia es confusa o requiere una gran cantidad de memorización, no pierda el orden. La clave para la creación de Hitchcock es mediante el uso simplista, lineal, de historias que el público puede seguir fácilmente.» Todo en el guión debe ser racionalizado para ofrecer el máximo impacto dramático y eliminar todo material extraño; Y cada escena debe incluir sólo los elementos esenciales que hacen que el público enganche.
Para Truffaut, Hitchcock sobrepasa a muchos con los que le han comparado por una razón: es más completo. «Fue un especialista no de “éste o aquél” aspecto del cine, sino de cada imagen, de cada plano, de cada escena. Le gustan los problemas de construcción del guión, pero también del montaje, la fotografía, el sonido.» Y por ello, aun hoy, podemos aprender mucho de lo que el director pretendía transmitir cuando hablaba de la audiencia, la creatividad, el cine en general y el suyo en particular.
Instinto de supervivencia. El cine lo ha agudizado desde su nacimiento, aprendiendo a innovar conforme el concepto de entretenimiento iba evolucionando en la sociedad. Esta vez, el espectador es más protagonista -activo- superando su pasividad histórica y las barreras de la mera contemplación. Ahora, actúa. Decide.
Con todo, esta apuesta me parece más un tirón novedoso aunque caduco (como me lo parece el 3D) aunque ciertamente atractivo. El cine -aunque no lo crean- siempre será el cine de toda la vida. Conmovedor, evocador, reflexivo, creativo y un espejo del hombre, de su alma y del mundo que le rodea. Espíritu -esencia- que comparte con la literatura y la lectura de un buen libro.
La técnica estilística y cosmovisión o forma de entender el arte no es ámbito exclusivo de los grandes cineastas, videocreadores de moda o pintores new age que pasean su arte por ARCO. Muchas personas tienen dentro el germen de un algo creativo, aunque muy pocos logran desarrollarlo y menos aún, vivir de ello. Exige tenacidad, sí, pero también un punto de vista -de partida- adecuado. Y en relación a esto, una compañera de promoción me envía desde Nueva York unas lineas sobre un algo que ella ha denominado Paint&punto. Un concepto que cada uno puede aplicar en su campo -guión- y que suele producir buenos resultados. A mí, me gusta.
“Paint&Punto es un canto a lo sencillo. Porque el estilo está por encima de la técnica y una Red One no es garantía de calidad. Complicarse no te hace más entendido ni más profundo. Expresar lo grande desde lo pequeño y hacerlo bien. Saber cuándo borrar es parte del talento. Cuéntame historias con los ojos. Crea con lo primero que pilles. Esto va de ideas y de buen gusto, da igual lo que emplees. Sólo dame un buen resultado. Así de fácil y de bonito. Punto.“
Como ejemplo de su filosofía, me aconsejó ver este cortometraje. Brillante.
Cuando vuelvo a echar un vistazo al LipDub de FCOM recuerdo que hace un tiempo la web geekweekpublicó los que consideraba mejores planos secuencia de la historia del cine. El autor del artículose llama Mike Le, un escritor y productor afincado en Los Ángeles y creador de la webcomic Don´t forget to validate your parking. En el mismo texto, además, especifica las a menudo equivocadas diferencias entre el tracking shot (tiro de travelling) y el objeto de su análisis: laextended take (plano secuencia). Según él, elegir esta última pone a todos los departamentos (artístico, de sonido…) al límite, ya que cuanto más larga sea la toma más presión tienen de que todo salga bien. Y esta decisión no suele ser del guionista.
Por último, el autor señala que no ha podido incluir en su lista títulos como JCVD y Atonement puesto que no ha encuentrado documentos visuales para ilustrarlas. Y como parar hablar de planos secuencia hay que mostrarlos, dejo los cinco primeros de su selección, con los que estoy completamente deacuerdo. El resto,en el artículo original, tampoco tienen desperdicio.
¿Añadirías alguno? ¿Estás deacuerdo con la selección?
Porque la auténtica identidad de Bienvenidos aZombieland aparece desde el minuto cero. Y el resultado final es una de las películas que más he agradecido del pasado año. Sí, más que Avatar. Ya hablé de la importancia de las primeras páginas del guión -con el ejemplo de Magnolia-, pero bien diferente es llevar ese conjunto de palabras a la gran pantalla con acierto. En su ópera prima Ruben Fleischerconsigue mantenernos pegados a la butaca -se notan sus orígenes publicitarios- gracias técnica del slow motion. Con esa primera selección de imágenes combinadas con los créditos iniciales, el director deja patente esa dualidad que caracteriza a la obra: comedia (no parodia)- y el subgénero de terror que es el universo zombie.
Y es que con el cine de terror y la cada vez más amplia filmografía sobre muertos vivientes me pasa lo mismo que con la nicotina: adicción. ¿Será igual de perjudicial? Lo desconozco. Pero, doy fe, ambos vicios se juntan muy a menudo. Y que conste que hay un auténtico ejército de fanáticos sobre la temática zombie, mucho mayor que la surgida alrededor de otras representadas, por ejemplo, con Crepúsculo. He visto la mayor parte de las películas sobre este tema y ciertamente Bienvenidos a Zombieland ha sido una grata sorpresa. SPOILER Y más y mejor, el cameo de Bill Murray .FIN SPOILER
Tanto Woody Harrelson -actor brillante en los papeles que interpreta y con el que tengo la satisfacción de compartir una fotografía- como el resto del reparto han sido escogidos a medida de su personaje. Al final y al cabo, aunque lejos aún del desparpajo visto en Zombies Party, estamos en buen camino.
Aquí, la brillante secuencia inicial en la que interaccionan créditos y actores mientras uno de los protagonistas nos revela sus reglas de supervivencia. Y si seguís la entrada, el makingoff de la película.
Este tema no es nuevo, simplemente volvió a surgir hace un par de días durante una breve conversación con un amigo. Y surgió ante el asombro provocado por la traducción de Inception, la nueva y misteriosa película de Christopher Nolanque en nuestro país llevará el título de “Origen“. Seguramente se deba a mi total desconocimiento de la materia; a indescifrables contratos de distribución; a la (in)cultura española; o a un amor enfermizo por el idioma de Cervantes. Pero, no lo entiendo. Y no estimula mi comprensión descubrir auténticas barbaridades a la hora de titular una película o escuchar un doblaje (y eso que España tiene fama de ser la mejor industria de dobladores a nivel mundial). Con todo, donde esté la versión original, la voz de los actores -sea buena o mala, eso lo decidirá cada espectador-, su tono y timbre, y el verdadero nombre de la obra, que se quite el resto. ¿Disminuiría el número de espectadores? No es así en otros paises, donde iniciativas como esta fomentan el bilingüismo.
Un ejemplo concreto que puede venir al caso es el siguiente. Posiblemente hayan visto -o, al menos, oído hablar- de la aquí llamada El intercambio, trabajo que firma el “último director clásico”: Clint Eastwood. Pues bien, el título original es Changeling, y tiene además un porqué más hondo.
The word comes from European folklore, meaning the child of a fairy or troll that is secretly swapped for a human child. The word has been adopted by modern English and is defined by one dictionary as “a baby who is used to take the place of another baby, (specially in stories)” -though in the movie we know that we are dealing with a story that really happened.
Cultura y adaptación. La mayor parte del cine que se consume en España proviene de la industria norteamericana. Y no hablamos de un cambio radical, ya que los subtítulos son una opción importante. Sería enriquecedor, cultural y cinematográficamente hablando, se haría justicia al trabajo del autor e intérprete. Soy consciente del trabajo de los dobladores, pero hay vida más allá del cine. O eso me digo todos los días.
A continuación, algunos otros ejemplos de títulos traducidos a nuestra académica lengua.
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About “Scenas”
El cine es un arte maravilloso y cautivador. También lo es la literatura. 'Scenas de Guión' es para disfrutar con las artes narrativas, en general. Porque pueden enseñarnos mucho acerca de la vida. Y porque, practicándolas, también podemos enseñar mucho a los demás.
Aquí encontrarán cuestiones variadas acerca del guión cinematográfico; crítica de cine; escenas míticas, y otras reflexiones. Quizás, también, algo de literatura y artes visuales... que lo disfruten.
"Una película tiene tres elementos fundamentales: el guión, el guión y el guión".
Sir Alfred Hitchcock
"Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense".
Sir Alfred Hitchcock
"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en ocho semanas os mostraré a los tres tipos más nerviosos que hayáis visto".
Groucho Marx
"Escribir un guión no es esperar a que llegue la musa y te bese en la frente; es un trabajo muy duro. He hecho ambos trabajos, y sé que dirigir es un placer y escribir un guión es un rollo".
Billy Wilder
"Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate".
Billy Wilder