posted by: pcastrillo

Aunque las estructuras nunca deben convertirse en fórmulas rígidas, son interesantes puntos de apoyo para el escritor. El último ejemplo me lo dio el profesor Duncan, hablando sobre la estructura del romance. Y me tomé la molestia de hacer un ejercicio práctico con la película Notting Hill (Michell, 1999). Guión ejemplar de Richard Curtis, grandísimas interpretaciones, maravillosa música.
Echemos un vistazo a la estructura modélica de una historia de amor convencional, en diez pasos:
- Chico conoce chica.
- Problema: entre ambos, o para uno de ellos.
- Chico se enamora.
- Chico pierde a la chica. Culpa de él.
- Chico recupera a la chica.
- Chico pierde a la chica. Decisión de ella. Parece definitivo.
- Chico recupera a la chica.
- Chico pierde a la chica, por una fuerza externa y aparentemente insuperable.
- Chico recupera a la chica…
- Y chico aprende una lección, elimina la fuerza externa insuperable, y vivieron felices y comieron perdices.
No todos los pasos han de ser seguidos en éste orden, pero habitualmente todos ellos están en la historia de un modo u otro. Chico y chica son intercambiables: puede ser ella la que nos guía en la historia, aunque es menos habitual. Y como siempre, puede haber excepciones. Ahora veamos cómo la cosa aplica en la mencionada Notting Hill.
- Anna Scott, diva hollywoodiense, entra en la cochambrosa librería de William Thacker.
- Siguiendo un impulso inexplicable, Anna besa a William después de que éste derrame zumo de naranja sobre ella. Anna necesita explicarse.
- Anna pide a William que vaya a verla. Se disculpa ante él… ocasionando que Will quede perdidamente enamorado.
- Tras una maravillosa velada, resulta que Anna tiene novio. Will se retira (clásico amor imposible, como Romeo y Julieta).
- Anna se presenta de nuevo en casa de Will, ocultándose de la prensa. Segunda oportunidad.
- Pero la prensa aparece en casa de Will, por un pequeño desliz de su compañero de piso… Anna piensa que Will la ha engañado y dice adiós.
- Will se entera de que Anna está en un rodaje en Londres. Decide ir a verla.
- Accidentalmente, Will escucha una conversación en la que Anna le ningunea delante de sus colegas de estrellato. Will dice adiós.
- Anna se presenta en la librería. Se presenta la tercera oportunidad, pero Will ha aprendido y dice “no”.
- Will, dubitativo, pide consejo a su familia. Se da cuenta de que ha sido un orgulloso y trata de enmendarlo: se declara en una rueda de prensa (magnífica escena) y ella dice “sí”.
En consecuencia, nos pasamos toda la película entre las sonrisas y las lágrimas, siempre deseosos de conocer cuál será el siguiente paso, tanto o más que en una película de auténtico suspense. Para terminar, la frase de la película (en Inglés, que para eso se hizo en ese idioma), que contiene el clímax, el tema, y el todo de la historia:
After all… I’m just a girl, standing in front of a boy, asking him to love her.