posted by: José Manuel López

La ruleta rusa es un juego letal y clandestino del que no se conoce su procedencia. Y como acto visualmente impactante, el cine se ha nutrido de él en innumerables ocasiones. A mi memoria acude al instante la impresionante The Deer Hunter cuyo guión firma el desconocido Deric Washburn, adaptando la historia escrita por su director, Michael Cimino. La película me causo el que bautizo ahora como «efecto vacío»: esa sensación de que alguien/algo te tira del estómago hasta que te sientes así, vacío. Una historia cruda, seca y nunca mejor dicho, arrojada a quemarropa sobre el espectador. Y, sobre entre su conjunto, tengo grabada ESTA escena como una de las más impactantes y tensas que he podido ver en una ficción audiovisual.
Esta brutal práctica -que se cree fundada entre las tropas del ejército ruso- también es el punto de partida o acción de muchos cortometrajes. La mayor parte de ellos sitúan la acción principal en el propio desarrollo del juego, por el que deducimos la caracterización de los personajes, el motivo de su apuesta y el desarrollo de la historia. Una situación perfecta para jugar con los sentimentos de la audiencia y estirar la atmósfera claustrofóbica de tensión hasta poco antes de que explote por sí sola. Sin embargo, algunas excepciones se atreven a dar un paso más utilizando -como es en el corto del que hablo- la ruleta rusa como metáfora o vía de expresión de un tema.
Y a uno le entran ganas de sentarse a escribir y darle otra vuelta de tuerca.
Sin duda, sea una u otra la forma de llevar a la pantalla la ruleta rusa, todas señalan hacia una misma dirección: el límite de la crueldad humana.
Ruleta (Roberto Santiago)



