Posts Tagged ‘Sidney Lumet’

h1

He ahí un guión [IV]

26 mayo, 2010

posted by: gcallejo


12 hombres sin piedad, Sidney Lumet (1957)

Vayamos a otro clásico irrefutable, a un nuevo paradigma de buen cine y mejor guión: una de las más brillantes obras de Sidney Lumet, 12 angry men (1957).

Un cuarto. Doce hombres. Una hora y media. Su razón, su dialéctica y su ingenio. En eso se resumen los elementos que participan en la historia de la deliberación final de un jurado popular ante el caso de un asesinato.

No conozco ni una sola persona que se haya sentido decepcionada con esta película. Es cierto que se perciben aires teatrales en el relato, y que la forma de contárnoslo podría resultar un tanto estática, pero a la postre los estupendos protagonistas resuelven el lúcido guión -inolvidable “duda razonable”- con pavorosa eficacia. Henry Fonda, por supuesto, se lleva la palma. Y la fotografía del antológico Boris Kaufman logra generar esa atmósfera absorbente y llena de intensidad que, sirviéndose de los peculiares ángulos de Lumet, termina provocándonos sensaciones algo claustrofóbicas.


h1

Al Pacino, el comodín insuperable

30 abril, 2010

posted by:José Manuel López

 

 

 Discursos inolvidables

Sin intención de crear polémica, digamos que el porcentaje total de sus discursos se reparten en un 50% del guionista y el otro 50% de este genio de la interpretación. Hay quienes dicen que a día de hoy, encasillado en un papel -un tono de voz y una gestualidad-, Al Pacino carece de recursos interpretativos suficientes para ser considerado como uno de los mejores actores del séptimo arte. Pagaría por ver sus caras en una sóla de sus audiciones. Qué decir si aprendió de uno de los mejores.

Pacino también es conocido por su facilidad -profesional- para la improvisación en ciertos momentos de alto voltaje emocional. Además de muchos otros directores, lo afirma Sidney Lumet sobre el actor y su papel en Dog Day Afternoon.

Hace unos meses incluimos su sobrecogedor discurso como Teniente Coronel Frank Sladeen en la película «Scent of a woman»;  guión de  Bo Goldman. Hoy, añado algunos más para el general disfrute. 

Un domingo cualquiera (Any Given Sunday, 1999) Guión de John Logan y Oliver Stone 

Pactar con el diablo (The devil´s advocate, 1997) Guión de Andrew Neiderman, Jonathan Lemkin y Tony Gilroy.
  

Justicia para todos (And Justice for all, 1979) Guión de Valerie Curtin y Barry Levinson.

h1

Patrick Bateman

2 febrero, 2010

posted by: José Manuel López

A sus 27 años, y tras su paso por Harvard, asume la vicepresidencia del departamento de fusiones y adquisiciones en la firma de inversión Pierce & Pierce. Proviene de una familia de clase alta, vive en el edificio American Gardens y tiene un hermano en  la Universidad en el Camden College. Novia, amigos… y un secreto inconfesable.

Existe la idea de que un tal Patrick Bateman es una especie de abstracción. Porque yo no existo de verdad, sino sólo como ente, como algo ilusorio. Y aunque pueda ocultarte mi mirada fría, si me das la mano notarás que mi carne roza la tuya e incluso tal vez intuyas que es probable que tengamos estilos de vida parecidos, pero yo, sencillamente, no estoy.

Recuerdo la primera vez que vi American Psycho (en total la he visionado en tres ocasiones) y la repulsión interior que me produjo. Admito haberme sentado delante de otras películas cuya violencia intrínseca e inexcusable era mucho mayor – incluso el sustento de la misma, como Funny Games, de la que habla más adelante -, pero Bateman presentaba varios aspectos en su personalidad que no terminaban de empatizar conmigo. Su patito de goma* me desagradaba.  ¿Por qué asesina? Placer, aburrimiento, envidia, sensación de poder y superioridad, absoluta carencia de afecto humano, odio, animadversión social… Demasiadas, demasiado generales. Aquella primera vez incluso dudé al término de la historia: ¿Ha sido todo un sueño? ¿Estaba tan sólo en su cabeza?

Tanto su aspecto de yuppie exquisito como la formalidad de sus modales y el extremo cuidado físico no son más que un disfraz, la piel de ejecutivo tras la que se esconde un animal salvaje, homicida y enfermo. La creación del controvertido Bret Easton Ellis es un verdadero psicópata. Patrick Bateman mata por aburrimiento. Y entre otras barbaridades llega incluso, al igual que Hannibal Lecter,  a practicar el canibalismo. Sin embargo, la construcción del personaje interpretado por Hopkins es superior. Aún con todo, brillante interpretación de Christian Bale, que poco más tarde se reforma y convierte en superhéroe. Cosas que tiene el cine.

* Término utilizado para designar aquello que le quitaron o perdió y que le hizo convertirse en lo que el personaje es (Making movies, Sidney Lumet)
h1

¿Existen las recetas dramáticas?

2 enero, 2010

posted by: pol

Acuérdese de la Cadena Básica del Drama. Y acuérdese de Lumet. Tome un protagonista de carácter bondadoso con destellos de valentía. Razonable y ponderado. Tome un antagonista iracundo, irreflexivo y justiciero. A su lado, ponga a diez hombres de todos los estratos sociales, de edades y caracteres diversos. Todos ellos son miembros de un jurado. Adjudique una misión a nuestro protagonista: hacer que todos estos hombres acuerden un veredicto justo (y se trata de una decisión radical: vida o muerte). Surge la pregunta: ¿puede una docena de ciudadanos corrientes disponer sobre la vida de otro hombre? Ya tenemos el tema.

El obstáculo a la misión: los otros once miembros del jurado, que por insensibilidad o indiferencia, son partidarios de condenar al reo sin miramientos. Piense qué puede hacer el protagonista para que sus oponentes rectifiquen. Algo habrá en su vida que les produzca un fuerte conflicto interior. Así, habrá un arco de transformación para cada uno de ellos. Pero tenga cuidado, porque debe ser verosímil: debe haber causas, razones. Déselos a cada personaje. Introduzca un buen número de golpes narrativos a lo largo de la deliberación. Factores que lleven a todos los personajes a tomar parte en uno y otro sentido. Introduzca muchos “casi, pero…”. Encárguese de que haya momentos de tenso enfrentamiento. Algunos pasos adelante. Muchas vueltas atrás.

[Atención, spoiler] Y concluya con una escena climática en la que los errores del propio pasado del antagonista hagan añicos su sólida decisión. Ese conflicto interior será la causa principal de su derrota, pero también de su conversión. Más aún, de su redención. El acusado, pues, será declarado inocente [fin del spoiler]. Si sigue estos pasos con ingenio, habrá escrito usted un fantástico remake de Doce Hombres sin Piedad” (Twelve Angry Men, Lumet 1957). La pregunta que me hago es: ¿funcionaría? Parece que sí, pero, ¿cómo sería posible que fuera original y no una mera réplica? Todavía tengo pendiente 12, de Mikhalkov.

h1

Making Movies, Sidney Lumet.

12 septiembre, 2009

posted by: pol.

Imagen1

Sidney Lumet es director de películas como Doce hombres sin piedad (1957), Network (1967), o Veredicto final (1982). Evidentemente, ha hecho muchas otras. Y si bien se le puede tachar de “irregular”, ha demostrado ser un profesional como la copa de un pino. Y un buen día, decidió volcar todo esto en un libro: Making Movies, trágicamente traducido al castellano como Así se hacen las películas. Se trata de un pequeño librito ágil y fresco: se lee rápido, e incluso arranca algunas risas de vez en cuando.

No hay una forma correcta y otra equivocada de dirigir una película. Aquí escribo sobre cómo trabajo yo. Atentos, estudiantes; tomad lo que queráis y desechad el resto; o bien, desechadlo todo. [...] De verdad, sí sabemos lo que hacemos: sólo parece que no lo sabemos. [...] Intentaré explicaros lo mejor que pueda cómo se hacen las películas. Es a la vez una técnica compleja y un proceso emocional. Es arte. Es negocio. Te rompe el corazón y es divertido. Es una forma genial de ganarte la vida.

Sidney Lumet.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 94 seguidores